Al gran Ioshua, poeta con el corazón en la mano.
impacta, imanta y plusvalía.
Cortarse los brazos
sangrar a carne viva,
ser penetrada por todos los agujeros disponibles,
escupida,
castigada.
Abrir el pecho ante todos ustedes,
estupefactos, boquiabiertos,
que observan, con la curiosidad de los gatos
pero teorizan con la razón del idiota.
Voy a dejar correr la sangre
para mancharles las zapatillas,
voy a agarrar todo este horror y todo este asco
para incrustarlo en sus pupilas
hasta que se aburran,
o les parezca demasiado,
y vuelvan a sus casas en busca de animalitos nuevos.