La ansiedad llueve torrencialmente y
tanteo a ciegas para saber que toco
Corriendo el riesgo de chocarme
con las sillas del desamor
la mesa de las degracias
el aparador realidad
Llueve a cántaros esta ansiedad
que cae a chorros por mis ojos y me mantiene alerta, exhausta.
Un rayo lo ilumina todo y estoy sana
ningún hueso roto.
Será mejor no espantarse de la lluvia
dejarse mojar por lo que moje
y estarse quieto hasta que cese la tormenta.