Lo que más me gusta de vos
es lo mucho que proyectas en mí.
Y no estoy enamorada.
Es diferente.
Cuando vamos a coger
no sos vos lo que más me calienta.
Es tu cara mirándome.
Suena egocéntrico
pero te gusto ahí
en ese momento.
"—Es esa cara de puta que ponés.— me decís—"
Pero en la mesita nadie deja un peso...
Y a mí me excita el dinero,
pero no tanto
como verte arrastrado.