Me despliego y me encojo, me retuerzo, me aflojo
me impulso tan alto como puedo, y me quedo
ahí...
mirándote mirarme
trayéndome o llevándome
maleándome
de norte a sur
de costado, acostado
volviéndome voluble, flotante
sabiéndome inconclusa, incluso concretándome.
Pasaría largas horas así…
dejándote hacerme.
dejándote hacerme.